sábado, 26 de agosto de 2017

Conócete a ti mismo









Cuando no sepas qué hacer, mirate a vos. Cuando no sepas a dónde ir, busca hasta encontrarte. Cuando no sepas qué decir ni cómo hacerlo, pensate hablando. Cuando no sepas si es correcto o equivocado, date respuestas, que por momentáneas que sean, ayudan para entender de qué carajos hablan. Date tiempo, dedicate pensamientos, momentos, create, reinventate, volvete a elegir.
Creemos conocernos demasiado, creemos tenerla clara, creemos y creemos... tendemos a buscar afuera lo que está adentro, a explicar lo que no entendemos, a hablar sin palabras. Tendemos a mostrar seguridad cual actores novatos, tendemos a la incertidumbre, que por buscarla certera nos vuelve un tanto ingratos. Queremos tener la respuesta inmediata, queremos inventarla, no podemos esperar, nos cuesta recrear. A veces las respuestas no vienen dadas, a veces son el proceso de una duda repreguntada. No tengo las palabras, no tengo la certeza, no tengo la magia... solo tengo la incertidumbre que me deja a mitad de la rampa, aunque admito, me da la tranquilidad que busco cuando ya no queda nada.